Un ejemplo del azar en las artes
El Surrealismo como corriente estética tomó como referente una frase del escritor franco-uruguayo Isidore Ducasse -cuyo seudónimo era Conde de Lautréamont- que une elementos que en apariencia no tienen relación alguna entre sí:
“Bello como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección.”
TRABAJO COLABORATIVO:
Elegiremos dos objetos que jamás aparecerían juntos, los uniremos en una frase "a lo Lautréamont" y daremos una justificación del porqué consideramos que la visión creada en quien lo escucha es onírica y sorprendente.
Luego, crearemos un breve vídeo o presentación de diapositivas enseñando nuestro trabajo.
Si decidimos hacer las imágenes con alguna IA generativa, deberemos señalar cuál hemos usado. Si usamos música de fondo, podemos descargarla de páginas de recursos sin regalías y consignar los datos del autor y tipo de licencia CC.
El azar en las artes plásticas
Frottage, decalcomanía, dripping, pareidolia. Estos términos que ahora mismo pueden parecernos poco familiares nos abrirán un mundo de ensueño.
Y si de sueños y del inconsciente hablamos, tenemos que referirnos a Freud, el padre de la psicología, quien fuera un bastión para los artistas del movimiento surrealista.
André Breton fue quien escribió el manifiesto en 1924. Acababa de separarse de los dadaístas, corriente fundada por Tristan Tzara, también escritor.
Pero antes de adentrarnos en nombres, repasemos las técnicas pictóricas que usaron los artistas plásticos de esa corriente.
Max Ernst es considerado el inventor del frottage, que consiste en colocar sobre un objeto con una textura interesante un papel y frotar sobre él un carboncillo, haciendo que los relieves del objeto se transfieran a la superficie.
Vamos a animarnos a hacer uno en clase.
La decalcomanía, popularizada por Max Ernst, consiste en transferir materia de un soporte a otro. Se realiza colocando gran cantidad de pintura en un papel encerado y colocarla sobre la cartulina. Luego de aplicar un poco de presión, se separan las superficies, apareciendo caprichosas formas con relieve, que sugerirán -para eso la pareidolia- elementos nuevos que los ojos descubrirán, como cuando encontramos objetos entre las caprichosas y variables formas de las nubes. O de la Luna...
Y ya comenzaremos con nuestra segunda incursión artística: haremos este ejercicio valiéndonos de herramientas web de creación de imágenes.
Primero crearemos una imagen en estas dos páginas para hacer imágenes: podemos usar bomomo, que superpone trazos en colores vivos, o bien en blanco y negro mediante webchemy.
Paso seguido, subiremos los archivos creados a esta otra herramienta web. Abriremos otra capa y podremos dibujar sobre ella con todos los detalles que queramos el objeto que estaba escondido entre los garabatos.
Aquí tenemos una guía para el trabajo.
Ya casi promediando el siglo XX el Expresionismo abstracto tuvo en Jackson Pollock un representante de enjundia.
Usó la técnica del dripping, que consiste en que el gesto libre del pintor con un pincel cargado de tinta dibuje líneas de colores, gotas, gotones, y el resultado sea de una textura potente.
Practicaremos esta técnica con la herramienta web que lleva su nombre, jacksonpollock. Cada vez que clicamos con el ratón cambia el color.
Una forma abstracta indefinida se percibe como un algo reconocible, dándole entidad concreta.
Relacionado con "frotar".
Relacionado con "calcar".
Es un término inglés, de "gotear".
No encontraremos esta palabra en la RAE. Significa "buscar la forma".
Técnica que consiste en poner sobre un objeto con textura definida una hoja en blanco y frotar con el lápiz al bies.
Consiste en esparcir una cantidad generosa de pintura sobre una hoja de papel encerado y luego colocarla sobre una cartulina. Se presiona levemente y se las separa, surgiendo caprichosas formas.
Término inglés para "gotear". Técnica que consiste en dejar gotear, chorrear pintura directamente sobre el lienzo.
Significa encontrar formas concretas en manchas abstractas, como cuando vemos formas en las nubes.
El azar en literatura: el cadáver exquisito
El Surrealismo está relacionado con lo onírico, con el inconsciente.
Los surrealistas, cerca de 1925, buscaban incorporar lo imprevisto, el azar, lo ilógico y las capas más profundas del ello en el proceso creativo. Era la época de auge de la psicología.
Los primeros representantes de esta corriente se reunían en el barrio de Montparnasse a intercambiar ideas. Uno de los primeros grupos surrealistas, que incluía a André Breton, Tristan Tzara y Paul Éluard, creó la técnica de escritura llamada cadáver exquisito.
Este curioso nombre surgió, claro está, fortuitamente, y era "El cadáver exquisito beberá el vino nuevo".
La técnica consiste en escribir una parte de una frase y pasar el papel al compañero de al lado que, sin leer lo anterior, debe continuarla.
Las indicaciones pueden tener variaciones.
En nuestro caso, un juego de ruleta definirá el título de nuestro poema surrealista.
En grupos de colaborativos, cada integrante tendrá como tarea escribir cuatro elementos para cuatro oraciones.
Uno de ellos deberá escribir los sujetos -en singular-; el segundo deberá escribir verbos en 3ª persona del singular; el tercero, complementos directos; el cuarto, complementos circunstanciales.
Seguidamente, introduciremos estas partes en la ruleta y la haremos rodar.
He aquí un tutorial para la creación del título.
Una vez el azar haya determinado el título, comenzaremos con la técnica en sí.
Probaremos nosotros a trabajar con esta técnica, y lo que surja lo usaremos a modo de poema en nuestro trabajo final.
Experimentaremos en primera persona los hechizos del azar, que llevan a la mente a límites irracionales, ya que lo que sucede con la pluma escapa a nuestro control. Dejaremos de ser los artistas que guían el hecho creativo y este tomará vida propia.
Para esto, se escribirá en una hoja en blanco el título del poema.
Luego, uno de los integrantes escribirá la primera frase.
Doblará el papel de modo que se vean solo las últimas palabras y lo pasará al compañero.
Cada integrante repetirá el proceso.
Cuando todos hayan escrito, la pieza estará terminada.
Para la entrega deberemos pasar de texto a voz el poema. Si decidimos grabar nuestras voces, debemos tener en cuenta que la voz es parte de nuestra identidad y que hay que protegerla. La distorsionaremos con alguna de las opciones de esta aplicación, o bien la generaremos desde cualquier aplicación de texto-a-voz de código abierto.
Es la parte instintiva de la mente, la que escapa al control de la conciencia.
Nuestro inconsciente más profundo, que carece de lógica y alimenta nuestros sueños.
Dossier transversal, los años 20
Haremos ahora un alto en el camino y buscaremos información sobre los nombres y estilos que hemos estado mentando.
Empezaremos por algún dadaísta, y algunos surrealistas.
En grupos de colaborativo, reuniremos en un padlet información somera sobre los siguientes artistas y la corriente a la que pertenecieron.
Haremos una síntesis de las características distintivas del dadaísmo y del surrealismo.
Buscaremos una obra de ellos que nos haya llamado la atención y que reúna, a nuestro parecer, las características sobresalientes de la corriente a la que adscribieron.
- Maruja Mallo (Gómez González)
- Tristan Tzara
- André Breton
- Vicente Aleixandre
- Salvador Dalí
- Max Ernst
- Óscar Domínguez
- Remedios Varo
- Luis Buñuel
Y condimentaremos con cotilleos varios consultando hemerotecas para responder estas preguntas:
- ¿Qué sucedió en una de las representaciones en 1923 de la obra "El corazón a gas" de Tzara?
- ¿Qué pintor se paseaba con un oso hormiguero por París?
- ¿De quién era el pájaro Loplop un alter ego?
Y ahora volviendo a ponernos serios, para preparar el próximo bloque investigaremos qué es el atonalismo.
El "otro yo", personaje con el que uno se siente identificado.
Alter ego, en latín, es "el otro yo", un personaje creado lúdicamente.
La disolución de la tonalidad
Vamos a tomar contacto con lo que sucedió en música -una de las estéticas de esa multifacética época de los años 20- cuando Arnold Schönberg se convirtió en el paladín de la desintegración tonal.
Escribió piezas que no se comportaban según los patrones clásicos, que no tenían estructuras internas regidas por tensiones y reposos.
En el atonalismo libre las doce notas fluyen, sin reglas aparentes, sin que el oído pueda predecir su derrotero. No hay ese chin-pum de los finales de acordes de dominante y tónica que se habían escuchado desde siempre.
La música parecía estar plagada de disonancias, de notas incómodas. Había surgido un nuevo lenguaje musical que, por ejemplo, luego acompañaría como música incidental las escenas de las películas sonoras.
Escuchemos algunos sonidos de las Tres piezas para piano opus 11 de Arnold Schönberg y recreemos mentalmente una escena de película... ¿Verdad que podría estar sonando de fondo en cualquiera de los filmes de hoy día?
Si escuchamos estas piezas de Schönberg notaremos que las dinámicas varían mucho, y hay un interés especial en la sonoridad de las alturas, en jugar con los timbres y los brillos de las notas.
Pero es difícil encontrar un orden, una secuencia lógica. Hay poco de previsibilidad y más parece un ejercicio de repentización, de estar pasando los dedos por las teclas y de hacer hallazgos fortuitos.
Haremos, pues, un ejercicio así. Nos grabaremos improvisando atonalmente en el teclado virtual y luego compartiremos con los compañeros aquellos fragmentos que nos parezcan más interesantes. Conviene leer las instrucciones.
Esta palabra significa que no existe un centro tonal, que no hay un sistema de escala con una nota principal.
Se les llama así a las variaciones de intensidad sonora.
Para poder tocar más de una nota a la vez y hacer acordes debemos ir a configuración y activar ATAJOS.